El graduado (1967)

The Graduate

Ficha técnica

Drama · Romance · Comedia · Mike Nichols · 1h 46min

Sinopsis

Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) vuelve a casa después de terminar sus estudios universitarios. Es un joven que alberga un gran rencor contra la hipocresía y la corrupción de la sociedad que lo rodea. La señora Robinson (Anne Bancroft), una amiga de la familia, se encapricha de él y lo hace su amante. Pero cuando Benjamin conoce a Elaine (Katharine Ross), la hija de la señora Robinson, todo se complica...

Veredicto

Clásico del cine que trata el adulterio con sofisticación artística pero ambigüedad moral.

Análisis detallado

El graduado es un hito del cine americano que retrata la desilusión existencial de la juventud de posguerra. Benjamin regresa a casa tras graduarse, pero en vez de celebración encuentra vacío: la sociedad adulta que lo rodea le parece hipócrita y superficial. Mike Nichols dirige con precisión quirúrgica, usando encuadres claustrofóbicos para transmitir la sensación de asfixia moral del protagonista.

El núcleo dramático es el adulterio entre Benjamin y la Sra. Robinson. La película trata esta relación con una ambigüedad moral característica del cine de los sesenta: no la celebra abiertamente, pero tampoco la condena con claridad. Benjamin es presentado más como víctima pasiva de una seducción que como participante responsable de un adulterio. Cuando conoce a Elaine y se enamora genuinamente, la película gira hacia un romance que choca con la traición previa.

El final famoso — Benjamin irrumpe en la boda de Elaine y la rescata — se presenta como triunfo romántico, pero deja sin resolver las consecuencias morales de todas las rupturas anteriores: el adulterio, la mentira, la traición de confianza.

Para los padres, es importante notar que la película no ofrece respuestas morales claras. Invita al espectador a simpatizar con la transgresión bajo el disfraz de autenticidad emocional. La cinematografía es magistral, las actuaciones memorables, pero el mensaje de fondo es relativista: el deseo personal justifica la ruptura de compromisos. Requiere acompañamiento y diálogo familiar para espectadores jóvenes.