Hasta el último hombre (2016)
Hacksaw Ridge
Ficha técnica
Drama · Historia · Bélica · Mel Gibson · 2h 11min
Sinopsis
La historia de Desmond T. Doss, quien, debido a que se lo prohibía su fe, combatió en la Segunda Guerra Mundial sin portar un arma. No disparó ni una bala, pero salvó a 75 personas de la muerte en la batalla de la isla de Okinawa.
Veredicto
Heroísmo cristiano conmovedor con violencia de guerra extremadamente gráfica. Solo adultos maduros.
Análisis detallado
Hasta el último hombre es un relato de heroísmo moral donde la convicción religiosa se convierte en acto supremo de valentía. Mel Gibson cuenta la historia real de Desmond Doss con la misma ausencia de concesiones con que filmó La Pasión de Cristo: la batalla de Okinawa se muestra en toda su crueldad visceral, sin filtros. Cuerpos destrozados, quemaduras, desmembramientos — el horror de la guerra se presenta como infierno terrenal. Pero la película no es una celebración de la violencia. Al contrario: es el contexto donde Desmond demuestra que el verdadero heroísmo no necesita armas. La fe adventista del protagonista (el mandamiento 'no matarás' tomado literalmente) lo convierte en objeto de burla y desprecio entre sus compañeros. El guion trabaja con paciencia su arco: de cobarde a salvador. La escena cumbre — Desmond rescatando soldado tras soldado, repitiendo 'Por favor, Señor, uno más' — es pura oración convertida en acción. Gibson confía en que el espectador adulto puede sostener la paradoja: mostrar el horror para celebrar la vida. La violencia aquí no es entretenimiento sino denuncia del sinsentido de la guerra y exaltación del que salva en medio de ella. Solo para adultos con madurez emocional. La crudeza es extrema. Pero para quien pueda sostenerla, es una de las mejores películas cristianas de las últimas décadas.