El fotógrafo del pánico (1960)

Peeping Tom

Ficha técnica

Terror · Suspense · Drama · Michael Powell · 1h 41min

Sinopsis

Böhm interpreta a psicópata que fotografía a sus víctimas mientras mueren; es un hombre profundamente perturbado, cuyo desequilibrio hunde sus raíces en la infancia. Su padre, un científico obsesionado por estudiar las reacciones infantiles ante el miedo, destrozó su psique y lo convirtió en un adulto acomplejado y afectado por una demencia demoníaca. El personaje necesita registrar en imágenes el terror que sienten sus víctimas antes de morir. Por eso ejerce la profesión de fotógrafo, para encubrir sus intenciones y poder satisfacer sus morbosos impulsos sin levantar sospechas.

Veredicto

Thriller psicológico perturbador sobre las raíces del mal en el abuso infantil.

Análisis detallado

El fotógrafo del pánico es un hito del cine británico que Michael Powell pagó caro: su estreno en 1960 destruyó su carrera. La película confronta al espectador con un asesino que filma el terror de sus víctimas antes de matarlas, pero lo hace con una lucidez moral que sus contemporáneos no supieron ver. El protagonista no es un monstruo innato, sino el resultado de un experimento científico perverso: su padre lo usó desde niño como sujeto de estudio del miedo, destrozándole toda posibilidad de una psique sana. Powell no justifica los crímenes, los explica. La diferencia es crucial. El guion presenta al padre científico como el verdadero criminal, y al hijo como una víctima que victimiza a otros, atrapado en una compulsión que él mismo reconoce como enfermedad. La violencia es menos explícita que la tensión psicológica: la película funciona por sugerencia y atmósfera. Lo más inquietante es que Powell incluye al espectador en la cadena del voyeurismo: nosotros también miramos lo que no deberíamos. Para padres: es una obra adulta que requiere madurez emocional. No apta para menores, pero valiosa para quien pueda enfrentar el retrato descarnado de cómo el mal engendra mal.