El Conjuro 4: Últimos ritos (2025)
The Conjuring: Last Rites
Ficha técnica
Terror · Michael Chaves · 2h 16min
Sinopsis
En 1986, los investigadores paranormales, Ed y Lorraine Warren, salen de su retiro para investigar, junto con su hija adulta Judy y su compañero Tony, el caso Smurl, una entidad demoníaca más oscura.
Veredicto
Exceso de terror gráfico y violencia demoníaca incompatible con florecimiento humano.
Análisis detallado
El Conjuro 4: Últimos ritos profundiza en el plano teológico del conflicto entre el bien y el mal, centrado en la realidad del pecado y la acción demoníaca sobre la dignidad humana. Basada en el caso Smurl, la narrativa presenta a Ed y Lorraine Warren como investigadores paranormales que invocan la autoridad de la Iglesia Católica para exorcizar entidades demoníacas, reconociendo explícitamente la existencia del demonio como ser personal y adversario del hombre. Esta aproximación respeta la antropología cristiana: el hombre, herido por el pecado original, es vulnerable pero redimible por la Gracia y los Sacramentos. No hay contrabando ideológico; al contrario, afirma la ley natural al defender la filiación familiar (Judy y Tony como extensión del legado Warren) y la trascendencia frente al materialismo. Sin embargo, el tono de horror sobrenatural eleva la violencia a niveles perturbadores: posesiones con autolesiones gráficas, levitaciones violentas y asaltos físicos intensos, calibrados al R por su crudeza sensorial. El sexo es mínimo (sugerencias románticas leves), el lenguaje moderado (groserías en contextos de estrés). El conflicto no es meramente técnico o artístico, sino teológico: ilustra la batalla espiritual donde la virtud del coraje y la fe prevalecen, evocando el asombro ante el misterio de la Redención. Aun así, su intensidad visual puede achicar el alma joven, priorizando el escalofrío sobre el florecimiento humano sereno.