She-Ra y las princesas del poder (2018)

She-Ra and the Princesses of Power

Ficha técnica

Animación · Action & Adventure · Sci-Fi & Fantasy · Familia · ND Stevenson

Sinopsis

La guerrera Adora se une a la rebelión tras descubrir una espada mágica y su identidad como la legendaria heroína She-Ra, pero su mejor amiga se queda con los hordianos.

Veredicto

Normaliza ideología de género y relaciones del mismo sexo en serie animada infantil.

Análisis detallado

She-Ra y las princesas del poder es un reboot animado dirigido a niños que, bajo la capa de heroísmo y amistad, introduce de forma sistemática elementos que normalizan la ideología de género y relaciones del mismo sexo. La protagonista Adora, al transformarse en She-Ra, lidera una rebelión contra los Hordianos, donde su ex-mejor amiga Catra se convierte en antagonista principal. A lo largo de las temporadas, su relación evoluciona de rivalidad a romance explícito, culminando en un beso lésbico en el final de la quinta temporada. Personajes como Double Trouble, presentado como no binario, y la confirmación de la orientación gay de Bow refuerzan esta narrativa, presentándolas como hechos naturales sin cuestionamiento ni consecuencias negativas. Aunque la serie celebra temas como la lealtad y el coraje, usa la emoción de la reconciliación para validar estas dinámicas como ideales aspiracionales para el público infantil. La violencia se limita a combates fantásticos sin sangre, y no hay lenguaje soez ni contenido sexual explícito más allá de insinuaciones románticas. Sin embargo, el contrabando ideológico es el núcleo del problema: transforma un clásico de los 80 en un vehículo para cambiar la percepción de los niños sobre la identidad y las relaciones, priorizando la fluidez subjetiva sobre el orden natural de las cosas. Padres, evalúen si este mensaje encaja con su visión de la familia y la persona.