El Ángel (2018)
Ficha técnica
Drama · Crimen · Luis Ortega · 1h 54min
Sinopsis
Carlitos es un joven de diecisiete años con fama de estrella de cine, rizos rubios y cara de bebé. Ya en su primera adolescencia manifestó su verdadera vocación: ser un ladrón. Cuando conoce a Ramón en su nueva escuela, Carlitos se siente inmediatamente atraído por él y quiere llamar su atención. Juntos se embarcarán en un viaje de descubrimientos, amor y crimen. Debido a su apariencia angelical, la prensa llama a Carlitos "El ángel de la muerte". Llama la atención por su belleza, y se convierte en una celebridad de la noche a la mañana. En total se cree que cometió más de cuarenta robos y once asesinatos. Hoy, después de más de cuarenta y cinco años en la cárcel, Carlos Robledo Puch es el preso que más tiempo lleva en prisión en la historia de Argentina.
Veredicto
Glamoriza un asesino serial adolescente y normaliza la homosexualidad juvenil con estética seductora.
Análisis detallado
El Ángel construye un retrato del asesino serial Carlos Robledo Puch que combina dos alertas de fondo críticas. Primero, presenta la atracción homosexual del protagonista adolescente como parte natural de su proceso de descubrimiento personal, sin distancia crítica ni cuestionamiento. La narrativa de amor entre Carlitos y Ramón se entrelaza con el escalamiento criminal como si fueran dos caras de la misma moneda de 'autenticidad'. Segundo, la película adopta una mirada estética que convierte once asesinatos y más de cuarenta robos en material para una fábula visual seductora. La cara de bebé, los rizos rubios y la apariencia angelical del protagonista no funcionan como ironía dramática sino como estrategia de fascinación: el espectador es invitado a enamorarse del monstruo. El guion evita deliberadamente la condena moral y apuesta por la ambigüedad como forma de glamorización. No hay arco de redención, ni consecuencias dramáticas que expongan el horror de sus actos. Para padres: violencia criminal extrema normalizada, orientación homosexual adolescente presentada con naturalidad, y una puesta en escena que seduce en lugar de advertir. No recomendada.